¡Hola a todos! Hoy voy a escribir sobre la S número tres: el servicio.

Recordemos que mi filosofía de las cuatro s consta de la destreza, el uno mismo, el servicio y las ventas, como una visión integral para el éxito en los negocios, y mientras que la habilidad y las ventas se refieren exclusivamente a los negocios, el uno mismo y el servicio son más personales. El servicio, aquí, se refiere a ayudar a los demás y al trabajo en equipo, a contribuir a una comunidad y aprovechar de los beneficios de la misma.

Me ha costado muchos años aprender que la vida se trata del intercambio y que es un esfuerzo en equipo; aunque al principio parezca contrario a la intuición, la forma más rápida para lograr el éxito es concentrarse en las necesidades de otros, además de las nuestras. Puede que no sea la ruta que preferiríamos, y no siempre va a ser tan divertido como enfocarnos solamente en nuestras propias necesidades, pero es la ruta más rápida hacia la victoria.

Es muy importante contribuir a las necesidades y los deseos de los demás, aceptando los aspectos de ellos que no nos gustan o con que no estamos de acuerdo porque:

  1. Un grupo es más poderoso que la suma de sus partes- puede lograr más cuando funciona correctamente. En una comunidad recurrimos a las fortalezas de los demás y al mismo tiempo contribuimos con nuestras propias habilidades.
  1. Necesitamos tener raíces. A veces una comunidad puede parecer una carga, pero también puede ser una fuente de fuerzas cuando lo necesitamos. Una persona independiente puede tener éxito mientras todo le va bien, pero cuando hay un gran problema, él o ella no tendrá el apoyo que necesita. Así que tenemos que ser interdependientes. Para más información sobre el espectro de Stephen R. Covey de la dependencia-independencia-interdependencia, puede encontrarse en su libro Los siete hábitos de la gente altamente efectiva.

A lo mejor me preguntas: ¿Qué pasa si yo soy una persona dependiente y no una persona independiente? Bueno, todos dependemos de algo a veces, pero en general para ser independiente y luego ser capaces de dar el siguiente paso a la interdependencia tenemos que dejar de usar la muleta – el objeto o sujeto de que dependemos para sentirnos bien. Para eso sugiero leer mi blog más reciente sobre el uno mismo, la segunda s.

Por supuesto el trabajo en equipo y la comunidad implican el conflicto. Siempre habrá conflictos en cualquier relación o grupo. Lo que conduce a la conclusión de que alguien que realmente le está echando ganas tendrá conflicto en su vida. Pero se trata de resolver el conflicto, no de crearlo. Mi idea es no tener miedo del conflicto sino aceptarlo con mi barbilla para arriba y con los ojos abiertos, como una parte necesaria de ser un jugador de equipo. Buena suerte a todos. 🙂

 

 

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